Revise qué son y para qué sirven los “gastos operacionales”

Al momento de postular y recibir un crédito hipotecario, hay que tener claro que conlleva algunos pagos extras, como el de los llamados “gastos operacionales”.

Estos se definen, tomando como referencia el sitio web del Servicio Nacional del Consumidor,  como “todas aquellas obligaciones de dinero, derivados de la contratación de un Crédito Hipotecario y devengados a favor del Proveedor, que no corresponden a tasa de interés ni a capital y que deben ser pagados por un Consumidor”, y se cancelan cada vez que se compra una propiedad nueva o usada.

Hay que recordar que muchas instituciones ofrecen créditos de consumo, con tasas preferenciales, para pagar estos gastos.

El proceso de pago comienza con la “tasación”, o el cálculo que se realiza para obtener el valor comercial de la propiedad. Éste servirá como referencia para otorgar el monto del crédito, y su valor se encuentra entre las 2 y 3 Unidades de Fomento.

Luego viene el “estudio de títulos”, que consta en un análisis legal de los títulos de dominio del  inmueble que se encuentran inscritos en el Conservador de Bienes Raíces. Su valor puede llegar hasta las 8,5 Unidades de Fomento.

El paso siguiente es el “borrador de escritura”, redactado por un abogado y que debe quedar en una notaría. Ahí se debe realizar la escritura final de la propiedad, sus correspondientes copias y el pago al notario, que varía entre las 1,3 y 7 Unidades de Fomento.

Entonces llega el momento del llamado “Impuesto al Mutuo”, que es del 0,3 por ciento  del monto de crédito en el caso de viviendas DFL-2 y del 0,6 por ciento para propiedades no acogidas.

El paso final es una visita al Conservador de Bienes Raíces, para la inscripción del dominio, la hipoteca y las prohibiciones de la propiedad. Este gasto puede oscilar entre los 6,8 y las 14,5 Unidades de Fomento.

En caso de un refinanciamiento, conforme la Ley 20.130, los clientes no pagarán nuevamente el impuesto de timbres y estampillas por el nuevo crédito solicitado. Además, en algunas Instituciones Financieras, se puede incluso financiar los  gastos operativos del refinanciemiento con el mismo crédito hipotecario, como es el caso de Bicehipotecaria.

Como siempre, recomendamos revisar todas las opciones y precios que entregan las diversas alternativas crediticias, para encontrar la que finalmente esté de acuerdo con sus posibilidades.