Crédito para Fines Generales

Un crédito para fines generales es prácticamente lo mismo que un crédito hipotecario, en el que una persona accede a un préstamo de hasta el 70% o el 80% del valor comercial de su propiedad, dejando ésta en garantía hipotecaria en caso de no pago.

Estos créditos son ideales para ordenar las deudas que se tienen, permitiendo que las personas que se han endeudado con créditos de consumo, automotrices, e hipotecarios,   ordenen sus finanzas al liquidar todas sus deudas. Al hacer esto, la persona queda sólo con una deuda y una sola cuota, la que estará asociada al crédito para fines generales.

También es una buena opción si la persona ya está pagando un hipotecario, o ya es dueña de una propiedad, y por motivos de fuerza mayor necesita financiamiento de forma urgente.

Vamos con un ejemplo con números:

Supongamos Juan está pagando una casa de 50 millones,  paga $200.000 de dividendo y le quedan 15 años por pagar, con una deuda hipotecaria de 25 millones, por lo que tiene un 50% de su propiedad pagada, además la tasa de interés anual que tiene es de 5%.

Supongamos que  Juan tiene un imprevisto y necesita urgentemente 10 millones de pesos.

Como Juan  no conoce mucho, se deja guiar por la publicidad y por los llamados telefónicos de los bancos, entonces solicita un crédito de 10 millones a 5 años plazo, con una tasa de interés del 1,3% mensual, pactando así un crédito con cuota de $241.000.  Esto obligará a Juan a pagar $441.000 de forma mensual a dos instituciones financieras distintas.

No obstante, supongamos que Juan  se asesora y antes de aceptar el crédito de consumo, realiza lo siguiente:

Como la economía ha estado algo estancada,  las tasas de créditos para fines generales se encuentran  más convenientes, por lo tanto, Juan solicita un crédito para refinanciar el crédito hipotecario actual y tener el monto adicional que necesita,  por lo que lograr cerrar un crédito por los mismos 15 años que le quedan, pero a un 4,3%.

El banco original le dice que no puede llegar y pagar los 25 millones que debe, que tiene que pagar una comisión de prepago de $150.000 pesos y además le dice algo un tanto extraño, que necesitan provisionar 3 meses de dividendo en caso de no pago ($600.000). Por otra parte, la institución financiera que le está gestionando el crédito para fines generales le dice que tiene que pagar los gastos operacionales de aproximadamente $750.000 pesos. Por lo tanto tenemos que el crédito deberá contemplar:

$25.000.000 -> Deuda Hipotecaria
$150.000      -> Comisión de Prepago
$600.000      -> Provisión de dividendos
$750.000      -> Gastos Operacionales
$10.000.000 -> Monto de Libre Disposición

Así,  el nuevo crédito es por $36.500.000 y en base a las nuevas condiciones, su nuevo dividendo queda en $278.000. Esto significa un aumento de $78.000 pesos más que su dividendo actual.

Si estos $78.000 adicionales  los multiplicamos por la cantidad de años de la deuda y por la cantidad meses que durará nos da que:

$78.000 x 12 meses  x 15 años = $14.040.000 , que es lo que se pagará adicional al haber aumentado la deuda.

Si comparamos el mismo ejercicio con el crédito de consumo, nos da que

$241.000 x 12 meses x 5 años = $14.460.000 que es lo que se pagará en total al pagar el crédito de consumo.

Este es un análisis de comparación a valor presente, ya que efectivamente una deuda esta pactada en UF y la otra en pesos. Sin embargo es evidente que el crédito para fines generales tiene la ventaja de generar mayor comodidad en el pago de la cuotas, que si bien tiene un plazo mas grande, el costo financiero a valor presente resulta similar al del crédito de consumo del ejemplo.

Si gustas, te podemos asesorar con tu crédito para fines generales ¡gratis!, completa el formulario para tomar contacto contigo.

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